Sensores de proximidad (rango)

¿Qué son, qué miden y para qué sirven?

Los sensores de proximidad se utilizan en robótica para la detección de la presencia de objetos (u obstáculos) sin la necesidad de contacto y por tanto se utilizan para medir distancias a los mismos. Esta información es de vital importancia en los robots, especialmente si se mueven en entornos no estructurados que requieran de la capacidad para construir mapas del entorno y evitar obstáculos cercanos.

Principios de funcionamiento

Existe una gran variedad de sensores frecuentemente utilizados en robótica, si bien, merece la pena destacar los sensores de infrarrojos, ultrasonidos, láser, efecto Hall, etc. entre otros. Los sensores de proximidad pueden basarse en diferentes principios físicos como es el caso de los sensores fotoeléctricos, electromagnéticos, acústico, capacitivo, etc., si bien, por lo general suelen tener una configuración en la que el sensor incluye un emisor y un receptor, con lo que se trata de sensores activos (aportan energía al medio).

Característica de las mediciones

Las distancias de detección dependen básicamente de la tecnología del sensor y del medio de transmisión, y llegan desde pocos milímetros hasta varios metros, con lo que su uso en los robots está condicionado al tipo de aplicación a la que se oriente el robot y la necesidad o no de detectar la presencia de otros objetos del entorno. Dentro de los criterios de selección también se incluyen el tipo de haz que tiene cada sensor (tipo rayo o tipo cono) y la forma en la que rebota la señal sobre los objetos (especular o no especular), influencia del color y/o materiales, repetitividad, precio, entre otros criterios adicionales.

Véase también

 

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